domingo, 6 de junio de 2021

Mi primer 7k: I Carrera por la Igualdad de Campo Real

Motivado por mi reciente carrera del pollo, me he animado a la I Carrera por la igualdad en Campo Real.


La primera razón para inscribirme fue que era la primera carrera de menos de 10k disponible, la segunda es que el recorrido y tipo de terreno me recordaba bastante al de la Carrera del Pollo que tanta ilusión me hizo correr, por lo que sentía la suficiente confianza como para afrontarla con garantías.

Así que, embutido en mi flamante camiseta de la Carrera del Pollo y con el dorsal 83 en el pecho me dirigí hacia Campo Real. Reconozco que mi primera sensación ha sido de un poco de desilusión, porque mientras que en Moraleja de Enmedio había un excelente ambiente desde bastante antes de empezar, aquí la situación estaba un poco fría.

Se nota que todavía estamos en tiempos complicados, ya que en general había poca gente, mucha distancia y poca animación. sin embargo a medida que se acercan los minutos y comienza a sonar el speaker, se organizan calentamientos organizados y demás, el ambiente se va caldeando.

Del recorrido, me preocupa un poco el inicio que es bastante cuesta arriba y un tramo en torno al km 5 que tiene pinta de ser un rompe piernas. Sin embargo como es una distancia un poco más corta de la que estoy acostumbrado, me siento relativamente seguro de mis posibilidades.

En esta ocasión, salen primero las chicas, con lo que una parte vanidosa de mí piensa que quizás tenga la posibilidad de ser yo el que alcance a alguien en lugar de lo que sucedió la ultima vez, que al salir de los primeros fui rebasado por todo el mundo.

Y cuando me quiero dar cuenta, pistoletazo de salida y como la otra vez, de repente me veo varias docenas de metros detrás del último. Por lo que sospecho que otra vez me va a tocar ir en la cola de la carrera. La primera pendiente me resulta criminal, pero aguanto el ritmo, aunque bajando mucho mis revoluciones y a raíz de ahí el terreno se complica un poco, porque ha estado lloviendo y al ser por terreno no asfaltado hay grandes charcos y barrizales que nos obligan a veces a desfilar en fila india por los laterales del camino.

Este terreno un poco accidentado, me da cierta ventaja, porque hace que la gente delante de mí deba frenarse y me permite acercarme a la cola del pelotón. De esta manera, soy incluso capaz de adelantar a algunos antes de llegar al kilómetro 4. En este momento voy ansioso de la impaciencia ya que en esta carrera hay avituallamiento líquido y me hace ilusión participar de este momento que he visto tantas veces en la tele. Me pregunto cosas muy absurdas como si seré capaz de coger la botella al pasar o si sabré beber sin parar de correr.

Al final, como suele pasar casi siempre, la realidad es más sencilla que el peor de los pensamientos, cojo el agua bebo y como hace bastante calor me vacío el resto de la botella en la cabeza. Descubro, eso sí, que hacer eso, suma a mi camiseta medio kilo de peso por el agua absorbida...Nota mental para mi mismo, no lo hagas más. 

El camino en este momento se vuelve precioso, caminos de montaña entre olivos y gargantas y me siento increíble de estar ahí. Miro mi ritmo y me doy cuenta de que voy alrededor de los 6:30 por km. Un poco más lento de lo que había previsto, pero para ser mi segunda carrera me siento pletórico y siento una vez más la maravillosa sensación de que voy a terminar.

De repente llega una subida que se vuelve infernal y me hace arrepentirme de haber cantado victoria tan pronto. Veo que la gente que va por delante de mí la sube caminando y yo, todo orgullo y poca cabeza, me niego a hacer lo mismo, así que sigo trotando, bajando el ritmo hasta casi los 8 min/km mientras subo en zig zag para tratar de hacerla más ligera.

Cuando llego a lo más alto me arrepiento -y me alegro- de mi proeza cuando veo que todos los que subían caminando salen zumbando cuesta abajo, mientras yo trato de tomar aliento y encontrar mis pulmones que han debido quedarse por el camino. Me siento orgulloso de no haber tenido que parar, pero en cuestión de tiempo, me ha salido caro.

Soy consciente de que estoy en el último kilómetro y de que ya es todo cuesta abajo, así que me dejo llevar, aprieto los dientes -y el paso- y me encaro a la meta.

Me encanta el subidón de escuchar al speaker decir mi nombre y comentar que llevo la camiseta del pollo mientras cruzo la meta puño en alto. (En mi cabeza a toda velocidad, en las fotos... casi caminando)

Al final 46 minutos 24 segundos para 7 km, un ritmo de 6:38 y la satisfacción de no ser el último, ni el último hombre, ni siquiera el último de mi categoría.

Para la colección, mi segundo dorsal y mi primera medalla finisher. Ahora, ¡A por la próxima!

jueves, 3 de junio de 2021

Review Smartwatch: Garmin Vivoactive 4

 Garmin Vivoactive 4

Después de mis anteriores experiencias, empecé a pensar que lo barato sale caro y si bien el ONMOVE 500 HRM se comportaba lo bastante bien, especialmente para su precio, la experiencia negativa con el Amazfit GTR 2 me hizo darme cuenta de que si lo que quería era un reloj deportivo sólido y potente me iba a tocar rascarme el bolsillo.

En ese momento comencé a valorar de nuevo las marcas más conocidas: Polar, Garmin, Samsung, etc... sin embargo al revés de lo que hice la otra vez, comencé por buscar los smartwatch mejor valorados por las prestaciones de su GPS. A partir de ahí fui acotando la búsqueda por el precio máximo que estaba dispuesto a pagar y porque tuvieran algún que otro extra interesante.

Al final mi búsqueda se redujo a:

- Polar Vantage V2

- Garmin Forerunner 245 Music

- Garmin Vivoactive 4

El más ventajoso por precio era el Polar, pero me daba un poco de rabia que no tuviera la posibilidad de descargar música, ya que me parecía una maravilla poder salir sin depender de un móvil o de un mp3 para ello.

El que más se ajustaba a mis necesidades era el Foreruner 245 music, ya que es un modelo específico para correr y tenía la posibilidad de descargar música. Sin embargo era un pelín más caro que el Vivoactive 4.

Al final opté por el tercero, que si bien tiene menos opciones para los corredores que el Foreruner diseñado específicamente para ello, sí que incluía la opción de descargarse música, tenía muy buenas valoraciones en su GPS y tenía la opción de Garmin Pay con el que evitaba ya no solo llevar el móvil sino también la cartera en caso de emergencia.

Cuando llegó a mi casa un par de semanas más tarde, confieso que lo primero que sentí es un pelín de decepción, ya que no era ni la mitad de bonito que el Amazfit GTR 2, la pantalla se veía poco brillante y los colores me recordaban a las viejas pantallas EGA de los 90 en verdes turquesas muy poco atractivos.

A pesar de ello me obligué a recordar que mi objetivo era tener un reloj deportivo con métricas decentes y salí tan pronto como pude a rodar con él. Mis primeras sensaciones fueron que no era tan rápido posicionándose como esperaba, pero sí me gustó que lo que veía en la pantalla se ajustaba a un trazado que ya conocía de memoria y de hecho cuando llegué a casa y descargué la sesión descubrí que las medidas habían sido tan precisas como esperaba.

Había leído alguna crítica acerca de que no siempre vinculaba bien con auriculares bluetooth o que perdía señal, pero en mi caso, no he tenido ningún problema incluso utilizando auriculares baratos. Ha vinculado siempre rápido y bien y con muy buena calidad de sonido. Así que la decepción fue quedándose muy atrás.

Con algunas configuraciones adicionales hasta pude cambiar algunos colores del interfaz y mostrar un diseño más agradable, pero sigue sin ser su fuerte.

En resumen.

A favor: 

  • Es un smartwatch deportivo lo bastante elegante para usarlo en la vida real. 
  • Es eficiente en sus métricas, el GPS funciona perfectamente.
  • Es compatible 100% con Strava, 
  • La posibilidad de tener música y tarjeta bancaria en tu muñeca es muy cómoda (ojo, apenas es compatible con ningún banco, en próximas entregas os contaré como lo conseguí)

En contra:

  • La interfaz no es especialmente bonita ni cómoda.
  • La calidad de la pantalla no es muy buena, ni desde el punto de vista del control táctil, que no funciona muy bien si no tienes la mano impecablemente seca (no suele pasar en mitad de un entrenamiento) ni del físico, ya que se ralla con mirarla. Cualquier roce deja marcado el cristal.
  • Garmin Pay no es compatible con casi ninguna entidad bancaria. Ver solución.
  • Le falta más detalle y funcionalidades en el modo running, aunque es algo que Garmin hace de manera premeditada para dejar todas esas funcionalidades para el Foreruner como factor diferencial.
  • Poca autonomía. Usando el GPS y la música la batería no dura ni un día.
A pesar de lo mencionado estoy bastante satisfecho con mi compra, ya que aunque tiene sus desventajas, creo que cumple con las necesidades previstas.

Puntuación: 8/10

Funcionalidad: 7/10
Precisión GPS: 9/10
Batería: 8/10
Estética: 8/10

miércoles, 2 de junio de 2021

Review Smartwatch: Amazfit GTR 2

Amazfit GTR 2

Después de varias carreras y de tratar de exprimir al máximo mi flamante ON MOVE 500 HRM y tal y como comenté en el post previo, descubrí que a pesar de se run smartwatch barato y muy resultón, se quedaba un poco corto para mis ansias de saberlo todo.

Entendedme, es natural, llevo poco en el mundo corredor y aún estoy en la fase en la que todo me hace ilusión, así que quería medir cada metro recorrido, cada latido, cada segundo de variación en el ritmo y de intentar encontrar mi mejoría en cada día. Si mirar el reloj a cada segundo me hubiera hecho un mejor corredor, en este momento sería un Carl Lewis de la vida, pero lamentablemente no es así.

El caso es que llegado a este momento en que ya había corrido mi primera carrera popular, estaba preparando la segunda y comenzaba a verme a mí mismo como un corredor de pleno derecho, decidí que era hora de jubilar a mi querido y viejo smartwatch (un año y ... ¿30 entrenamientos quizás?) y darme un capricho. Así que me puse a rastrear el mercado: Unos decían Polar, otros Garmin, otros Fitbit, ... y en esas estaba, cuando Amazon que es más listo que el hambre, detectó mis ansias consumistas y empezó a bombardearme con publicidad de un smarwatch de una marca para mí desconocida: Amazfit.

-Ah, claro, pensé yo -debe ser un smartwatch de Amazon y de ahí su nombre y que me saliera hasta en la sopa. Pero no, resulta que es el nombre de los modelos de smartwatch de Xiami y como mi experiencia previa en productos Xiaomi no era mala en cuanto a que suelen ser razonablemente buenos, bonitos y baratos, empecé a investigar.

En mi investigación me brillaron los ojitos con el Amazfit GTR 2. Me parecía elegante, sofisticado, con un look un poco más cuidado que otros relojes deportivos, millones de opciones, posibilidad de descargar música y hasta termómetro medidor de la temperatura corporal, que en tiempo de Covid sonaba muy interesante... Además empecé a leer opiniones y todas eran maravillosas. Que si la batería dura años, que si es muy rápido... total que al ver la diferencia de precio frente a las marcas más convencionales decidí darle una oportunidad.

Descubrí que a través de su página web salía incluso más barato que por Amazon y unos 15 días más tarde lo tuve en casa.

Reconozco que fue amor a primera vista, estéticamente es muy bonito, líneas muy finas, pantalla enorme, muy intuitivo de utilizar y ya me moría por salir a la calle a correr... y eso hice.


el Amazfit GTR 2

Frente al tiempo de casi 5 minutos que tardaba el smartwatch de Decathlon en coger la señal de satélite, los pocos segundos del Amazfit GTR 2 me parecieron como viajar al futuro y la sonrisa brillaba en mi cara... y me duró como 30 metros.

A partir de ahí mi muñeca se convirtió en el baile de San Vito porque cada aproximadamente 100 metros perdía la señal GPS y me vibraba para notificarme de sus idas y vueltas... total que me propuse ir por el recorrido más despejado del mundo, sin árboles, ni edificios y conseguí que los cortes fueran menos frecuentes.

Cuando llegué a casa y vi mi recorrido descubrí que tenía boquetes en las medidas de más o menos 100 metros de cada 1000, es decir, un 10% del trayecto no existía. Comencé a buscar por internet y encontré otras mil reseñas que lejos de las bondades de las primeras que encontré, resaltaban que efectivamente el GPS de ese reloj era un desastre y que si querías un Amazfit con un buen GPS optaras por el modelo T Rex. Pero la verdad es que me parecía más un reloj de montañero que lo que yo pretendía encontrar.


El Amazfit T-Rex

Como no me resignaba a perder mi fastuoso reloj probé a resetearlo mil veces, a tocar todas las configuraciones habidas y por haber, a dejarlo posicionándose durante más tiempo e incluso a buscar rutas aún más despejadas, pero fue en vano, mis carreras tenían más agujeros que mis calcetines.

Sinceramente, no las tenía todas conmigo a recuperar el dinero, más aún porque ya lo había usado media docena de veces y se especificaba que solo se devolvería si se entregaba en el embalaje original y sin usar. Así que resetee una vez más el reloj, lo limpié, lo envolví como si me fuera la vida en ello y lo mandé de vuelta con una carta demoledora en la que explicaba con todo lujo de detalles que:

1) El reloj no servía para correr porque el GPS no funcionaba y adjunté detalles de mis carreras.
2) El termómetro corporal no funcionaba porque no conseguí ni una sola vez superar los 30 grados y o estaba muerto o era más malo que pegarle a un padre.

En ese momento, como seguía sin estar seguro de poder recuperar el dinero, hasta me ofrecí a que me lo cambiaran por un T Rex y pagar la diferencia, ya que pensé que en el peor de los males, funcionarían las métricas que era el motivo de mi compra.

Sorprendentemente, me respondieron dándome todo tipo de facilidades tanto por e-mail, como una vez recibido el reloj, devolviéndome el importe íntegro en menos de una semana. Así que por esa parte, punto a favor de amazfit, el producto no es bueno, pero sí el servicio.

En resumen.

  • Si queréis un smartwatch bonito, os lo recomiendo.
  • Si queréis un smartwatch con millones de aplicaciones y deportes incluidos, también.
  • Si lo que queréis es medir cualquier cosa con él, no vale la pena, porque incluso para alguien que valore poco las métricas, la pérdida de un 10% de las distancias desvirtúa absolutamente todo, ya que intenta reconstruir el trazado en base a las pocas muestras que es capaz de ubicar haciendo que de repente saltes en el espacio-tiempo con ritmos de 1:30 el kilómetro o por el contrario al no poder avanzar te pone un ritmo de 15 minutos por kilómetro.





Aquí un ejemplo de las métricas, donde tengo picos absurdos a un ritmo de 1:09 y desde luego nunca había visto tantas variaciones de ritmo como las obtenidas por este reloj.

Puntuación: 6,75/10

Funcionalidad: 7/10
Precisión GPS: 4/10
Batería: 7/10
Estética: 9/10

martes, 1 de junio de 2021

Review Smartwatch: ONMOVE 500 HRM

ONMOVE 500 HRM

En mi primer post, comenté que una de las cosas que hice, fue equiparme con todo lo que pude pagar en el maravilloso mundo del deportista amateur, que es Decathlon. 

Una de las cosas que adquirí, fue un smartwatch con pulsómetro y GPS, el ONMOVE 500 HRM de Decathlon, que compré simplemente porque no era ni el más barato, ni el más caro y simplemente sabiendo que quería que tuviera GPS porque me hacía ilusión poder ver mis rutas al llegar.




Ahora que ya hemos corrido juntos algunos kilómetros y nos vamos conociendo, puedo decir que aunque cumple perfectamente los requisitos en cuanto a calidad precio de un principiante, se queda un poquito corto si eres un fanático de las métricas como yo.

No me malinterpretéis, teniendo en cuenta su precio -en torno a los 70 €- me parece que cumple más que de sobra con todo aquello que un corredor inicial pueda necesitar.

- Tiene GPS.

- Tiene pulsómetro.

- Puedes configurar distintas actividades, carrera libre, series, ...etc.

- Puedes medir en carrera varios parámetros como tiempo, distancia recorrida, pulsaciones, ritmo

- Su aplicación es compatible con Strava.

De hecho me sorprendió que sus medidas de GPS e incluso del pulsómetro en comparación con otros de mayor precio fueran bastante precisas.

Eso sí, a medida que he ido acumulando carreras y algo de experiencia me he dado cuenta en primer lugar de cuánto tarda en posicionar el GPS. Según la zona en que me encuentre, puede tardar hasta 5 minutos en estar disponible, siempre y cuando me quede -además- quieto como una estatua. Intentar posicionarlo caminando, cerca de un árbol o de un edificio es misión imposible, eso sí, una vez que lo coge es muy estable y como ya he dicho, con medidas ciertamente fiables.

Por otro lado, no solamente tarda mucho en posicionar, sino que cuando lo hace, -salvo que estés un rato adicional parado-, la métrica de los primeros metros es muy imprecisa. Es cierto que esto es algo que puede suceder con cualquier GPS, donde no solo importa cuánto tarde en triangular, sino en mantenerlo en los primeros desplazamientos, pero en el caso del ONMOVE 500, suelo salir siempre con unos 500 metros erróneos.

Lo malo que tiene esto, es que al teletransportarte esos 500 metros en el espacio, distorsiona por completo cualquier medida de distancia o ritmo en el primer kilómetro, por lo que sé que en cada carrera, no veré métricas fiables hasta que no vaya añadiendo kilómetros y el error se difumine.

Si tienes suerte y el posicionamiento inicial es bueno, el salto no suele ser tan grande, pero habitualmente cuento con que mis primeros metros los hago a un -formidable, pero lamentablemente falso- ritmo.



Esto es una muestra de cómo suelen ser mis salidas, con unos ritmos iniciales apabullantemente rápidos, que se van ajustando a medida que el GPS se centra, haciendo siempre que mi ritmo en el primer kilómetro se parezca a la realidad como un huevo a una castaña.

En consecuencia, recomendaría el ONMOVE 500 a todos aquellos que no precisen datos extra fiables y que busquen un GPS que trace bien las rutas, mida relativamente bien las distancias a partir del salto inicial y permita controlar ritmos y tiempos.

Es cierto que no es especialmente estético y solo me lo pondría para salir a entrenar, pero me pareció un producto sólido, relativamente fiable, de funcionamiento muy sencillo y muy por debajo del precio de productos de calidades semejantes aunque con estéticas quizás más cuidadas.

A mí me sirvió muchísimo para motivarme en mis primeros recorridos, especialmente exportándolos a Strava, ya que la aplicación nativa de Decathlon no ofrece muchos datos de interés. No obstante, como fanático de los datos, el escalón inicial me condicionaba mucho a tenerlo encendido desde un rato antes para que cuando empezara mi entrenamiento real ya estuviera posicionado y poder ver bien mis evoluciones.

Puntuación: 7/10

Funcionalidad: 6/10
Precisión GPS: 8/10
Batería: 9/10
Estética: 5/10

domingo, 23 de mayo de 2021

Mi primera carrera popular: La I carrera del Pollo.

Mi primera carrera popular.

Finalmente es el día. 23 de mayo del 2021. El día que lleva apuntado en rojo en todos mis calendarios desde hace un mes y el día de ver si soy o no capaz de terminar la famosa Carrera del pollo, mi primera carrera popular. 

Todos mis amigos, conocidos y familiares están ya hasta el gorro de oírme farfullar mil y un detalles absurdos sobre la carrera y yo mismo empiezo a querer estar en la línea de meta y dejar de revisarme el perfil del recorrido, como si por mirarlo más fuera a cambiar algo.

Me levanto temprano y -mal hecho por mi parte- me pongo creativo. Normalmente desayuno poco o nada y como mucho me tomo un puñado de frutos secos antes de salir a correr. Sin embargo, haciendo un pastiche con los consejos de 857 páginas web distintas me preparo un copioso desayuno con muesli, yogures y un plátano. Bebo agua a sorbitos hasta llegar a la salida y hasta me tomo un aquarius un poco antes de empezar. Resultado: Me siento como una bola y me pesa hasta el alma.

Con los nervios de la primera vez, llego a Moraleja de Enmedio casi una hora y media antes de la salida y a pesar de esperarme estar solo, me encuentro con que ya ha llegado bastante gente y que hay mucha animación. Teniendo en cuenta que seguimos en mitad de la pandemia, me sorprende ver la cantidad de gente que hay y el buen ambiente.

Voy a recoger el dorsal 191 y me doy cuenta de mi primer error de novato. Para no ir muy cargado en la carrera me he preparado una pequeña riñonera con las llaves del coche, el móvil, un par de pañuelos y una mini botella de 100ml de agua -por si las moscas-, pero no he cogido el DNI. Podría volver al coche y recogerlo, pero como no está muy cerca intento hacerme el loco y al final la chica, cuando le cuento que me lo he dejado y viéndome más perdido que Wally, se apiada de mí y me entrega el dorsal sin ponerme muchos problemas. ¡Bravo por la gente colaborativa!

A pesar de eso, me felicito cuando me dan el dorsal y veo que no hay imperdibles que yo sí he tenido la prudencia de traer, así que una de cal y otra de arena.

Intento relajarme unos minutos, pero veo a todo el mundo calentando a unos ritmos que no sería capaz de mantener ni aunque me persiguiera una manada de lobos, así que fingiendo ser muy profesional hago unos trotecitos aquí y allá y trato de repetir algunos gestos que voy robando de la gente con la que me cruzo. Me desmoraliza un poco ver que no hay nadie con pinta de amateur, casi todos vienen de clubs de runners, con camisetas a juego, entrenadores apoyándoles y una pinta de comerse el asfalto impresionante.... y luego estoy yo.

Los últimos minutos, ya con el dorsal en el pecho se me hacen eternos hasta que comienzan las salidas. A las 9:45 los caminantes, a las 10:00 los menores de 35, a las 10:02 los mayores de 35 grupo 1,... y me doy cuenta de que el siguiente grupo, el de las 10:04, es el mio. ¡Es la hora!

Me hago un hueco entre los que salimos en esa oleada y miro a mi alrededor: todos tienen una pinta fantástica. Hago un balance rápido y veo a un par de ellos un poco más gorditos y a uno que va a correr con un carrito de bebé... "A lo mejor con alguno de esos puedo" me da por pensar.

Confieso que en ese momento me siento super emocionado, siento un nudo en la garganta y casi se me saltan las lágrimas de verme ahí, en mitad de todo. El corredor de al lado me mira con complicidad y me dice "Ya nos toca" y yo respondo algo así como "Vamos allá".

De repente suena la bocina y me doy cuenta de que con los nervios no he preparado el reloj, ni me he puesto los auriculares, así que mi salida es un poco alborotada mientras con una mano me pongo los auriculares, con la otra activo el reloj y comienzo a correr.

En mi mente llevaba planeado no salir rápido con independencia de los demás sabiendo que si me desfondaba al principio no llegaría ni al km 3, pero aun así me sorprende ver que en los primeros 100 metros todo el grupo me saca ya una enorme distancia. Aprieto un poco el paso para disimular ante la gente que anima, pero me entra la risa al ver que el más próximo y ya a una gran distancia de mí es el hombre del carrito de bebé. Trato de relajarme y bajo el ritmo hasta que me siento más cómodo y empiezo a ser consciente de la carrera.


Sabía que el comienzo iba a ser duro, ya que tiene un tramo de subida fuerte de alrededor de 1 km antes de empezar en la pista de tierra y que allí empezaría una larga subida hasta casi el km 3... y así fue. Me llama la atención ser adelantado antes de los 2 kilómetros y a toda velocidad no solo por el grupo que salía 2 minutos después que yo, sino también por los grupos de las las chicas que salían 4, 6 y 8 minutos después.

La gente me pasa como balas por los lados y yo solo trato de terminar de subir la dichosa cuesta con más corazón que piernas. El muesli del desayuno se ha convertido en una masa pesadísima que casi no me deja ni respirar y solo quiero parar, sin embargo me obligo a continuar sabiendo que después viene la cuesta abajo.

En ese instante, me alegra enormemente haberme estudiado el perfil y saber en cada momento dónde estaba y qué venía después. Aunque evidentemente no se parece en nada verlo en un mapa frente a la realidad, me motiva poder predecir los momentos duros y los más llevaderos y ponerme metas alcanzables.

En torno al km 4, comienzo a sentirme algo mejor, parece que el muesli ha decidido seguir su camino y dejarme vivir y comienzo a correr más fluido, de hecho me doy cuenta de que ni siquiera estoy respirando muy rápido. En este momento casi todos los corredores me han adelantado y estoy prácticamente solo, así que puedo levantar la vista y ver el paisaje y me empiezo a sentir más cómodo con la carrera. Cansado, pero vivo. Me animo a beber un traguito de agua y las cosas se ven de otro color.

El kilómetro 5 se me pasa volando, entre la gente que me sigue adelantando, el paisaje que es increíble y un camión que se mete en medio de la carrera y me hace refunfuñar mentalmente mientras lo esquivo, me doy cuenta de que ni me he enterado de que ya estamos casi en el kilómetro 6 y solo quedan dos.

A partir de ahí siento por primera vez la maravillosa sensación de saber de que puedo terminar y, aunque tengo una mini crisis en otra mortal cuesta arriba que me deja temblando, ya empiezo a celebrarlo mentalmente. De hecho, viendo que hay un hombre (seguramente de los que salieron más tarde que yo) moderadamente a mi alcance, hasta me animo a intentar adelantarlo en los dos kilómetros que me quedan.

A partir del km 7 todo empieza a ir solo, cada vez hay más gente que te anima diciéndote que estás al lado y que ya llegas y casi vuelas, de hecho, arrastrado por esa sensación consigo adelantar al hombre y ya veo la meta, me siento fuerte y acelero. 

Entro en la recta de meta, la gente aplaude y escucho al comentarista decir mi nombre mientras me acerco al arco ¡Subidón! así que aprieto el paso todo lo que puedo, aunque voy con las fuerzas justitas y cruzo la línea. 

Me doy cuenta en ese momento de que he sido adelantado justo en la meta por el único al que había sido capaz de pasar, otro error de novato por no mirar a los lados, pero objetivamente me da igual, mi objetivo era llegar con dignidad y no hay duda de que lo he conseguido.

Cruzando mi primera meta

He conseguido terminar mi primera carrera: 8 km sin pararme en 50:57, es decir, un ritmo de 6:32 el km que para cualquier otro es una porquería, pero que para mí representa algo que era inalcanzable hace solo un mes.

En este momento, ya en casa, el subidón me dura incluso recordándolo, pero ya estoy pensando en descansar un par de días, volver a calzarme las zapatillas y salir a buscar la próxima meta.

Enorme organización de la carrera, todo ha sido fácil hasta para un novato como yo, espero poder repetir en próximas ediciones. 

sábado, 22 de mayo de 2021

Preparando mi primer 8k; La carrera del pollo.

Objetivo: La Carrera del pollo

Después de algunas semanas de rodaje me he empezado a sentir lo bastante fuerte para buscar la que será -esta vez sí- mi primera carrera popular tras varios intentos frustrados.

Buscando por internet vi que no había ninguna de 5K en las proximidades, pero encontré una carrera llamada "I carrera del pollo" en un pueblo no muy lejos de mi casa llamado Moraleja de en medio con un recorrido de 8k, mucho desnivel y con aproximadamente un 70% en pista en lugar de asfalto... Demasiados factores desconocidos. 

Aún así, estaba ansioso por colgarme mi primer dorsal en una carrera popular real, así que me inscribí asumiendo que en el tiempo que tenía por delante me daría tiempo a coger el nivel mínimo. Hasta el día en que hice la inscripción mi distancia máxima había sido de 5k a un ritmo de unos 6:45.

Con ese objetivo salí a rodar en mis siguientes sesiones, tratando de incrementar la distancia y motivándome mucho cada vez que llegaba a casa habiendo superado alguna marca, bien por distancia o por tiempo.

A falta de quince días para la carrera, me atreví a hacer un simulacro y correr 8k por primera vez en la carrera virtual Wings For Life, con lo que el miedo a la distancia parecía un poco menor. 

A pesar de la motivación de saber que físicamente era capaz de recorrer los 8 kilómetros, me pasaba las horas revisando el perfil de la carrera y tratando de predecir dónde y cuando lo pasaría mal, ya que no es lo mismo correr en tu terreno y con todo controlado que afrontar la incertidumbre de una carrera real.

En el perfil hay varios tramos de subidas y bajadas que me parecían aterradores y me he mentalizado a sufrir mucho en los primeros 3 km y después tratar de recuperar el aliento en los siguientes 3 para prepararme para el final...


Contaba con que el último tramo lo haría más a fuerza de corazón que de piernas.

A falta de una semana, intenté afrontar nuevamente los 8k y sin la motivación que había tenido en la Wings for life me vi incapaz de terminar. De hecho, a los 5'5 tuve que pararme fundido... y preocupado. Quedaba poco tiempo y mi objetivo era terminar como fuera.

La verdad es que la última semana pasé horas delante del ordenador, buscando sabios consejos, revisando una y otra vez el perfil, haciendo inventario de todo lo que podría necesitar y preparándome mentalmente para no poder dormir en la noche anterior...

Al final, todo llega y mañana es la carrera. Turno de revisar mil veces más que lo tengo todo preparado, último repaso al perfil del recorrido, no vaya a ser que cambie algo y a la cama, ¡La noche va a ser larga!

domingo, 9 de mayo de 2021

Mi primera carrera Virtual: Wings for Life 2021

Mi primera carrera virtual: Wings for Life.

Como llevo ya algún tiempo en esto de correr y hasta la fecha me han ido cancelando todas las carreras populares a las que me había inscrito por el Covid, he decidido animarme a ponerme a ponerme un dorsal, aunque sea virtual para tratar de motivarme un poco.

La carrera elegida es la Wings For Life 2021, que por lo que leí decidí que tenía que ser la carrera elegida y os quiero contar un poco mis motivos para hacerlo.


En primer lugar se trata de una carrera solidaria donde el 100% de la inscripción va destinada a la investigación de lesiones de médula espinal. Con lo cual corres por los que no pueden hacerlo. Solo por eso, ya me habrían convencido.

  • Tiene un formato único, ya que se corre en todo el mundo con la particularidad de que la salida es simultanea. Es decir, todos los participantes, estén donde estén arrancan a la misma hora.
  • No tiene una distancia objetivo. En lugar de eso, un "coche" comienza a perseguirte cuando lleves 30 minutos de carrera a una velocidad creciente. Es decir, al principio se desplaza muy despacio y a medida que avanza el tiempo incrementa su velocidad hasta alcanzar a todos los corredores, siendo tu objetivo llegar lo más lejos posible.
Con esos tres condicionantes decidí que me motivaba muchísimo probar la experiencia y ver hasta dónde era capaz de llegar.

Dada mi escasa experiencia corriendo he calculado, con una herramienta que incluye la propia web, que podría aguantar, si los pulmones no me fallan unos 8 Km antes de ser alcanzado por el coche, teniendo en cuenta que nunca he pasado de los 6 Km seguidos y que es probable que tenga que hacer una paradita para recuperar el aliento.



Por cierto, a pesar de ser virtual te mandan a casa el dorsal y una camiseta chulísima que no he podido dejar de ponerme para hacer el canelo por las calles.

La carrera.

En Madrid, que es donde me encuentro, la carrera empezaba justo a las 13:00, así que unos minutos antes ya me encontraba en la calle, calentando un poco y lleno de adrenalina mientras espero.

Reconozco que no es así como esperaba que fuera mi primer dorsal, pero a pesar de todo y aunque no lo considero como mi primera carrera popular, me siento muy emocionado mientras preparo la aplicación que medirá mi distancia y me pongo los auriculares.

El primer punto, o puntazo a favor es descubrir por qué recomendaban utilizar auriculares durante la carrera y es que hay un speaker radiando la carrera y recorriendo todas las ciudades del mundo en las que se celebra, con un ruido atronador, música, conexión con locutores en otros idiomas. De repente, a pesar de estar solo en la calle, me siento formando parte de algo muy grande.

Para darle más emoción, te habla el piloto del "catcher car" virtual para informarte de que tiene toda la intención de cogerte cuanto antes.

Finalmente suena el comienzo de la carrera entre un pistoletazo de salida épico y un ambiente virtual fantástico que te envuelve. No he corrido nunca con más gente, pero me siento rodeado de personas mientras corro por mi ruta de siempre con una cara llena de ilusión.

Descubro con mucha satisfacción además que el speaker tiene comentarios personalizados para ti cada vez que alcanzas ciertos hitos, como tu primer kilómetro o cosas así y te va animando.

Los comentarios, a pesar de poder sonar trillados por ser cosas como "Vamos fiera, estás que te sales" o "¡Qué energía llevas! Es increíble" están tan bien hilados con tu carrera, con el momento kilométrico en el que te encuentras y con el ambiente que han ido creando que te va llevando de la mano.

Corro como nunca, a un ritmo de 6:25 y a pesar de eso, cuando me quiero dar cuenta, llevo ya 4 km y me doy cuenta de que estoy a solo 2 de batir mi propio récord de distancia y sin embargo quiero más. El cátcher car está a punto de arrancar y tengo ganas de ver hasta dónde puedo aguantar.

El comentario del speaker de "¡Ya llevas 4 kilómetros! ¡Espectacular!" me anima a seguir corriendo con mi sonrisa en la cara y sintiéndome súper orgulloso cuando me cruzo con otro corredor, como diciendo. Yo estoy corriendo con miles de personas y tú solo estás entrenando... ¡Cosas de novatos!

Justo en ese momento, cuando alcanzo el kilómetro 4,5 recibo noticias del speaker avisándome de que el catcher car se ha puesto en marcha. Estoy más lejos de mi casa de lo que había llegado nunca corriendo y solo con eso ya me siento orgulloso, ya que sé que de una forma u otra tendré que volver ¡Ahora solo es cuestión de aguantar lo máximo que pueda!

Decido emprender el camino de vuelta sabiendo que si consiguiera desandarlo por completo habría alcanzado unos 9 Km, un disparate completamente inimaginable, pero me sigo sintiendo pletórico y me veo capaz de sostener el ritmo. En este momento llevo ya unos 5 km y me siento incansable y el speaker me lo reconoce con un nuevo comentario "¡Ya lleva 5 Km! ¿Es un pájaro? ¿Es un avión?..."

Cuando llego al kilómetro 6, ya voy celebrando haber batido mi mejor distancia sin parar de todos los tiempos, pero siento que aun tengo más que dar, aunque con sinceridad empiezo a notarme un pelín cansado. Sin embargo me he prometido que voy a terminar los 8 kilómetros como sea, así que me rio del Miguel del pasado que no pudo llegar más lejos del punto en el que estoy ahora y sigo corriendo.

Cuando llego al kilómetro 7 hago unos cálculos y veo que voy "demasiado bien", es decir, que con el ritmo al que voy el catcher car no me alcanzará hasta al menos el kilómetro 10, pero con sinceridad la motivación y la energía me han ido decreciendo y ya solo miro la meta imaginaria de los 8 Km como el único final posible.´

El último kilómetro y a pesar de los ánimos del speaker y de la inminente amenaza del coche perseguidor se me hace eterno y bajo el ritmo hasta casi los 7 minutos por kilómetro, pero consigo terminar la distancia que me había prometido. 

¡Voy con la lengua fuera y el corazón a mil, pero he llegado! Puede que sea virtual, pero esta carrera ha sido un subidón y me la voy a guardar en mi colección de pequeños retos superados.

Descanso un poco e intento rodar por las calles un rato más para que el coche me alcance, pero ya no doy de mí ni para caminar y con un poquito de vergüenza pero mucho orgullo cierro la aplicación sin ser alcanzado tras un tiempo de 1:06:16, 8 Km corriendo y un kilómetro más a medias entre trotando y arrastrándome

Espero que mi primera carrera popular real llegue pronto, pero mientras tanto ha sido una experiencia increíble.

¡El año que viene repito!